Reconocida como reserva de la biosfera, La Palma es el lugar ideal para relajarse y descontaminarse de la polución, el ruido y el estrés de cada día. El aire cristalino, el silencio, la luz, las flores, la naturaleza generosa hacen que sea una isla de paz y regeneración.
Las temperaturas fluctúan entre los 15º y 25° C y durante todo el año, en los días soleados, se puede nadar en el océano y tomar el sol en sus playas de arena negra, bien equipadas y con la posibilidad de realizar actividades como el surf o el buceo.
Gracias a su temperatura constante es también uno de los pocos lugares del planeta donde se puede disfrutar del parapente en cualquier época del año.
La cocina es sencilla y auténtica, destacando los platos tradicionales como el gofio (a base de cereales), el queso fresco de cabra, el pescado a la plancha, las "papas arrugadas" (patatas cocidas en sal), y el "Mojo", una salsa roja o verde hecha con pimienta y hierbas locales.